El aumento global de ataques de ransomware y brechas de datos está obligando a las empresas a replantear su estrategia de ciberseguridad. Según Marsh McLennan, menos de 100 organizaciones en Perú tienen una póliza de riesgo cibernético, pese a que Kaspersky registró 467.000 ataques diarios en 2024. La brecha entre amenaza y preparación sigue siendo crítica.
Los ciberataques crecen en volumen y sofisticación, y menos de 100 empresas peruanas cuentan con un seguro cibernético. En 2026, la protección digital será clave para la continuidad operativa.
En este contexto
Los seguros cibernéticos se consolidan como una capa esencial dentro de la gestión de riesgos digitales. Luis Ladera, Director de Desarrollo de Negocios de DIMA, explica que estas pólizas cubren incidentes como ransomware, filtraciones de datos, interrupciones de negocio y costos legales asociados. Además, fortalecen la resiliencia financiera y la confianza de clientes y aliados.
Para acceder a una cobertura, las aseguradoras exigen una evaluación detallada de la postura digital de la empresa. Esto incluye identificar activos críticos, implementar autenticación multifactor, contar con planes de respaldo y recuperación, y realizar auditorías de seguridad periódicas. También se recomienda capacitar al personal para reducir la exposición a ataques.
La elección de la póliza adecuada
Depende del perfil de riesgo de cada organización. Las coberturas suelen incluir ingresos perdidos por interrupciones, manejo de crisis, servicios forenses, recuperación de datos y defensa legal. Ladera enfatiza que no existe una solución universal: cada empresa debe adaptar su protección a su realidad operativa.

Finalmente, mantener una cultura de seguridad y un plan de respuesta actualizado permite actuar con rapidez ante incidentes. En un entorno donde las amenazas digitales crecen en sofisticación, los seguros cibernéticos se vuelven una pieza clave para la continuidad y resiliencia empresarial en Perú y Latinoamérica.

