Una primera meta realista es contar con una reserva de entre S/500 y S/1,000 para cubrir gastos esenciales durante los primeros días de una emergencia. Esta cifra funciona como punto de partida para construir un fondo más robusto que permita enfrentar escenarios críticos sin improvisación.
En Lima, donde los sismos son una amenaza constante, la preparación suele centrarse en la mochila de emergencia. Sin embargo, un desastre natural también puede interrumpir el acceso al dinero, generar gastos imprevistos y afectar temporalmente los ingresos familiares. Por ello, especialistas recomiendan sumar una “mochila financiera” a la estrategia de prevención.
Isabel Sánchez Jugo, profesora de Administración de la Universidad del Pacífico, lo resume así: “Un terremoto no solo mueve el piso, también mueve el bolsillo”. Su recomendación es ordenar lo esencial con anticipación para evitar decisiones económicas apresuradas en medio del caos.
A continuación, las seis medidas clave para preparar tus finanzas ante una emergencia.
1. Reserva inicial: entre S/500 y S/1,000
Una primera meta alcanzable es reunir entre S/500 y S/1,000 para cubrir agua, alimentos, transporte y medicinas. El documento indica que se puede avanzar separando entre 5% y 10% de los ingresos y guardando ese monto en una cuenta de fácil acceso.
2. Efectivo para tres a siete días
Un sismo puede dejar fuera de servicio cajeros, POS, internet o electricidad. Por eso, se recomienda tener efectivo suficiente para cubrir entre tres y siete días de gastos básicos, preferentemente en billetes pequeños y medianos, distribuidos entre la mochila de emergencia y un lugar seguro del hogar.
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3. Plan B para acceder al dinero
No depender de un solo canal es clave. Se sugiere contar con una tarjeta de respaldo, guardar los números de contacto del banco y del seguro, y preparar un “kit financiero” con copia del DNI, efectivo y contactos importantes.
4. Prioriza solo lo urgente
Durante los primeros días, los recursos deben destinarse a agua, alimentos, medicinas y reparaciones que eviten riesgos mayores. El documento advierte evitar gastar todo el fondo de emergencia de inmediato o recurrir a créditos con intereses altos.
5. Documenta los daños antes de reparar
Siempre que no exista riesgo inmediato, es importante tomar fotos y videos de los daños antes de iniciar reparaciones. Este registro será útil para presentar reclamos ante la aseguradora y comparar presupuestos.
6. Revisa la cobertura de tu seguro
Verifica con anticipación qué cubre tu póliza frente a un sismo y bajo qué condiciones. Guarda una copia física y digital de la póliza y los datos de contacto de la aseguradora.
Prepararse es anticiparse
La preparación financiera no implica disponer de grandes sumas de dinero de un día para otro. Se trata de ordenar, prever y construir progresivamente un fondo de emergencia, además de asegurar distintas formas de acceder a los recursos. En una situación crítica, ese orden previo puede marcar la diferencia entre actuar con calma o improvisar en un escenario complejo.

