El verano impulsa a muchos adultos a retomar el movimiento. Sin embargo, no todas las actividades generan los mismos resultados. Elegir bien permite avanzar hacia objetivos como bajar de peso, ganar resistencia o simplemente sentirse mejor.
El aumento de horas de luz y el clima favorable motivan a más personas a activarse. Aun así, las cifras muestran un reto pendiente: solo el 26% de adultos mantiene actividad física regular, según el Ministerio de Salud (Minsa), y el 39% practica algún deporte. Este contexto convierte a la temporada en una oportunidad para adoptar hábitos sostenibles.
Muchas personas
Optan por el gimnasio, el deporte o actividades recreativas. Sin embargo, cada disciplina ofrece beneficios distintos. El cuerpo responde de manera diferente según el tipo de estímulo, la intensidad y la constancia. Por eso, elegir la actividad adecuada es clave para obtener resultados reales.
Sergio Pérez, jefe del departamento técnico de Smart Fit, explica que el verano es un buen momento para retomar la actividad física, pero recuerda que “cada disciplina cumple una función diferente”. Una elección informada ayuda a sostener el hábito en el tiempo.
Actividades más elegidas en verano
Natación
La natación es una opción completa y de bajo impacto, ideal para quienes buscan proteger sus articulaciones. Trabaja brazos, piernas y core, mejora la capacidad cardiovascular y fortalece la musculatura. En 30 minutos se queman entre 180 y 250 calorías, según ritmo y estilo. También es recomendable para quienes vuelven al ejercicio tras un periodo de inactividad.
Entrenamientos HIIT
El entrenamiento por intervalos de alta intensidad combina esfuerzos cortos con pausas breves. Es una alternativa para quienes buscan resultados en menos tiempo. En sesiones de 20 a 30 minutos se queman entre 200 y 300 calorías. Además, mejora la resistencia cardiovascular, acelera el metabolismo y favorece la quema de grasa incluso después del entrenamiento.
Sprint o entrenamiento de velocidad
Correr a máxima intensidad en distancias cortas ayuda a mejorar la potencia, la fuerza y la resistencia anaeróbica. Exige más al sistema muscular y cardiovascular, por lo que se recomienda a personas con una base física previa. Una sesión puede generar un gasto de 250 a 350 calorías y contribuir al aumento de masa muscular.
Saltar soga
Aunque parece simple, es una actividad muy demandante. Mejora la coordinación, la agilidad y la salud cardiovascular. En 30 minutos se pueden superar las 400 calorías, lo que la convierte en una opción eficaz para quienes buscan perder peso o mejorar su condición general.
Baile fitness
Las rutinas con música y movimiento continuo son ideales para quienes priorizan la constancia y el disfrute. En una hora se queman entre 250 y 350 calorías. Además, ayudan a reducir el estrés, un factor clave para mantener el hábito a largo plazo.
Elegir la actividad adecuada permite que el ejercicio se convierta en un aliado del bienestar. Además, el movimiento regular durante el verano también beneficia la salud mental, mejora el estado de ánimo y favorece un mejor descanso.

