La comunicación familiar en América Latina se ha trasladado casi por completo al entorno digital. Un estudio de Kaspersky revela que esta transformación también incrementa los riesgos de seguridad dentro del hogar.
La investigación, realizada en noviembre de 2025, muestra que el 99% de las personas en la región mantiene algún tipo de contacto digital con su familia. Solo un 1% afirma no comunicarse en línea. Hoy, la mensajería instantánea, las videollamadas, el intercambio de memes y las cuentas compartidas de streaming forman parte de la vida cotidiana de millones de hogares latinoamericanos.
El informe
Destaca que esta digitalización no solo modifica la forma de comunicarse. También redefine cómo las familias comparten su tiempo libre y fortalecen vínculos a distancia. Sin embargo, este cambio trae consigo nuevos desafíos en seguridad digital, especialmente para niños y adultos mayores.
Según el estudio, el 93% de los usuarios en América Latina se comunica con su familia a través de aplicaciones como WhatsApp, Telegram o Signal. Estas plataformas se consolidan como el principal canal de contacto. Además, el 69% de las familias ve películas o series juntas mediante servicios de streaming, lo que confirma la integración del entretenimiento online en la vida familiar.
Las videollamadas también tienen un rol importante. El 49% de las personas las usa de forma regular para mantenerse en contacto. Por otro lado, el 66% comparte memes, videos o publicaciones en redes sociales. Entre los más jóvenes, este intercambio se convierte en una forma clave de conexión emocional.
No obstante, esta hiperconectividad amplía la superficie de ataque dentro del hogar. Los mismos canales que facilitan la cercanía —mensajería, plataformas compartidas y redes sociales— se han convertido en vías comunes para fraudes, robo de identidad y accesos no autorizados. Esto ocurre porque las interacciones familiares suelen darse en un entorno de confianza, donde la verificación es menor.
Los ciberdelincuentes aprovechan esta dinámica. Mensajes urgentes, enlaces sin contexto o solicitudes inesperadas pueden engañar a los usuarios. La suplantación de identidad y el phishing emocional se vuelven más efectivos cuando parecen provenir de un familiar.
El riesgo aumenta cuando varias personas usan la misma cuenta o contraseña. La reutilización de credenciales crea un efecto dominó: si un dispositivo se ve comprometido, los atacantes pueden acceder a correos electrónicos, servicios financieros o información personal almacenada en la nube.
Fabiano Tricarico, Director de Productos para el Consumidor para Américas en Kaspersky, advierte que niños y adultos mayores son objetivos frecuentes. Señala que muchos ataques buscan accesos persistentes para monitorear conversaciones o lanzar nuevas estafas desde cuentas legítimas. Por ello, proteger la privacidad y reforzar la seguridad digital en el hogar es hoy parte esencial del cuidado familiar.
Kaspersky recomienda
Varias medidas para reducir riesgos. La primera es activar la verificación en dos pasos en las cuentas más importantes. Este sistema añade un código adicional al inicio de sesión. También aconseja desconfiar de mensajes urgentes o enlaces inesperados, incluso si parecen venir de un familiar, y confirmar por otro canal antes de actuar.
Otra recomendación es evitar repetir contraseñas y usar un gestor como Kaspersky Password Manager. Esto ayuda a crear claves seguras sin necesidad de memorizarlas. Finalmente, sugiere proteger todos los dispositivos del hogar con una solución de seguridad integral como Kaspersky Premium, que detecta enlaces falsos, bloquea intentos de estafa y resguarda la información personal.
El estudio incluyó a 3.000 personas de 15 países, entre ellos Argentina, Chile, México, España y Reino Unido. Para más información sobre seguridad digital, Kaspersky invita a visitar su blog.

