El voto juvenil será clave en las Elecciones Generales 2026. Más de 2.5 millones de jóvenes acudirán por primera vez a las urnas este 12 de abril, representando cerca del 10 % del padrón electoral.
A pocos meses de los comicios, el Perú enfrenta un escenario marcado por la fragmentación política y altos niveles de indecisión. En este contexto, el peso del electorado joven adquiere una relevancia inédita.
Según Moisés Ruiz González
Especialista de la Universidad Europea, los jóvenes entre 18 y 21 años se han convertido en un actor político determinante. Indica que este grupo llega al proceso con una fuerte mirada crítica hacia la clase política y las instituciones, influenciada por casos de corrupción y la baja legitimidad del sistema.
Entre las principales preocupaciones del electorado joven destacan el acceso a empleo de calidad, los bajos salarios, la reforma laboral, la seguridad ciudadana y la educación. Además, existe una sensibilidad creciente frente al uso excesivo de la fuerza policial en protestas. Para Ruiz González, esta indignación explica buena parte de su comportamiento electoral.
Pese al desencanto, el interés político juvenil es mayor de lo que suele asumirse. Cifras del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) muestran que más del 50 % de jóvenes entre 18 y 29 años declara tener “algo o mucho interés” en la política, superando incluso a los mayores de 60 años. El especialista señala que esta base de interés puede traducirse en participación si las campañas conectan con sus demandas.
En cuanto al voto
Ruiz González explica que suele ser emocional, aunque en el Perú esa emocionalidad se sustenta en factores concretos como la precariedad laboral, la inseguridad y la corrupción. “No es un voto irracional; es una reacción emocional frente a agravios estructurales”, afirma.
Las redes sociales cumplen un rol central en la formación de opinión de este grupo. TikTok, Instagram y YouTube concentran gran parte de su consumo informativo y funcionan como nuevas plazas públicas digitales. Sin embargo, el especialista advierte que no todo contenido en redes influye directamente en la decisión de voto, ya que los jóvenes suelen cuestionar lo que consumen. Elecciones 2026: más de 2.5 millones de nuevos votos juveniles.
Respecto a las campañas, Ruiz González considera que los candidatos aún no aprovechan de forma estratégica las plataformas digitales. Señala que la falta de autenticidad es uno de los errores más frecuentes y que fingir cercanía suele generar rechazo. Desde la experiencia internacional, destaca la importancia de dialogar con los jóvenes e incorporarlos al debate público.
Finalmente, subraya el papel del activismo digital en la organización y fiscalización ciudadana. Aunque no siempre se traduce en votos, redefine las formas de participación democrática. No obstante, persisten brechas de alfabetización digital que dificultan identificar información confiable, un reto clave rumbo al 12 de abril de 2026.

