- Estudios internacionales alertan sobre una caída superior al 50% en la concentración de espermatozoides a nivel global, una tendencia acelerada que también se confirma en Sudamérica.
- El factor masculino está presente en el 40% a 50% de las parejas que no logran la concepción, lo que demuestra que la evaluación médica debe ser compartida desde el inicio.
- Un examen seminal simple y no invasivo en la primera cita permite identificar la causa a tiempo, proteger la reserva ovárica de la mujer y tomar decisiones acertadas sin perder meses en el proceso.
En el Perú, cuando una pareja enfrenta dificultades para lograr un embarazo, la consulta médica suele enfocarse casi de manera automática en la mujer. Sin embargo, asumir la salud reproductiva como un asunto únicamente femenino es un error recurrente que posterga el diagnóstico del varón, genera un desgaste emocional evitable y consume un tiempo valioso.
Las cifras respaldan la necesidad de cambiar este enfoque tradicional. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la infertilidad afecta a 1 de cada 6 personas en el mundo. Asimismo, las guías de las sociedades americanas de urología y medicina reproductiva (AUA/ASRM) señalan que el factor masculino es la causa principal en el 20% de los casos y contribuye en otro 30% a 40%.
«Históricamente la reproducción se ha vinculado a la mujer, provocando que la evaluación del varón se postergue indebidamente. Evaluar al hombre desde la primera consulta no busca señalar culpables, sino obtener la información necesaria para definir un diagnóstico de pareja acertado y oportuno. Por ello, en el Congreso CIRA 2026 abordaremos cómo los avances en andrología de precisión y las nuevas herramientas de selección espermática permiten resolver casos de alta complejidad que antes parecían irreversibles», señala el Dr. Mario Ascenzo, ginecólogo especialista en fertilidad de Inmater.
Para abordar la salud reproductiva masculina, el especialista de Inmater comparte cinco recomendaciones fundamentales:
- La función sexual no es sinónimo de fertilidad: Tener una erección o eyaculación normales no asegura la calidad, concentración o movilidad de los espermatozoides, aspectos que solo se pueden evaluar en laboratorio. Además, en los hombres la edad también cuenta, ya que a partir de los 40 años aumentan los riesgos de alteraciones genéticas en el esperma.
- El espermatograma desde el primer día: Se trata de un examen sencillo, rápido y no invasivo que analiza la muestra seminal. Su resultado aporta respuestas decisivas en pocos días, permitiendo definir el tratamiento adecuado sin someter a la pareja a estudios innecesarios.
- Detección oportuna de otros problemas de salud: La evaluación seminal no solo sirve para buscar un bebé; entre el 1% y el 6% de los varones evaluados por infertilidad descubren afecciones de salud no diagnosticadas previamente, como alteraciones hormonales, vasculares o metabólicas.
- Cuidar el estilo de vida tres meses antes: La producción de nuevos espermatozoides toma alrededor de 74 días. Mantener un peso saludable, alimentarse bien, ejercitarse, evitar el cigarrillo y no consumir anabólicos o testosterona mejora notablemente la calidad seminal antes de iniciar cualquier procedimiento.
- Tecnología médica para casos complejos: Cuando existen alteraciones severas o ausencia total de espermatozoides en el eyaculado, hoy existen alternativas avanzadas de alta precisión. Una de ellas es la microdisección testicular (micro-TESE), una microcirugía que busca y recupera espermatozoides directamente del testículo; otra es la inyección intracitoplasmática (ICSI), una técnica de laboratorio donde se selecciona el mejor espermatozoide y se introduce directamente dentro del óvulo para lograr la fecundación.
«El diagnóstico de infertilidad puede ser un golpe emocional porque culturalmente se ha vinculado, sin fundamento médico, la fertilidad con la masculinidad. Acudir juntos a la consulta e involucrarse desde el inicio no es una muestra de debilidad, sino un acto de responsabilidad y compromiso con el proyecto de familia. En Inmater acompañamos este proceso con un equipo multidisciplinario que brinda soporte médico, genético, nutricional y psicológico para que la pareja camine respaldada en cada etapa», concluye el Dr. Mario Ascenzo.
Este nuevo enfoque de diagnóstico integral y los principales avances en andrología, integridad del ADN espermático y selección por inteligencia artificial serán debatidos en el CIRA 2026, congreso científico de medicina reproductiva organizado por Inmater que se llevará a cabo los días 27 y 28 de noviembre en el Country Club Lima Hotel. El foro reunirá a más de 15 ponentes internacionales y especialistas de la región para estandarizar los mejores criterios de diagnóstico y tratamiento en favor de las familias. Para mayor información e inscripciones, ingresar a: https://cira-inmater.com/.
SOBRE INMATER
INMATER es una clínica especializada en fertilidad y reproducción asistida de alta complejidad en el Perú, referente en investigación clínica, innovación y aplicación de biotecnología de precisión. Cuenta con acreditación internacional y el laboratorio más avanzado de la región, equipado con sistemas de Inteligencia Artificial, incubadoras de monitoreo continuo y trazabilidad biológica digital. Su modelo de atención integral 360° (médico, psicológico, nutricional y obstétrico) mantiene tasas de éxito comparables a los principales centros de fertilidad de Europa y Estados Unidos.
SOBRE EL CONGRESO CIRA 2026
El Congreso INMATER de Reproducción Asistida (CIRA) es el encuentro científico y académico de mayor relevancia en el país, diseñado para la actualización continua de ginecólogos, embriólogos y profesionales de la salud. En su edición 2026, el CIRA constituye la plataforma donde la comunidad médica analiza los últimos hallazgos en genética reproductiva, Inteligencia Artificial aplicada a la medicina reproductiva y el avance hacia una andrología de precisión. El foro abordará cómo superar el análisis seminal convencional mediante la estandarización del diagnóstico, el estudio de la calidad funcional del espermatozoide y el uso de técnicas avanzadas de selección espermática (como microfluidos, MACS, PICSI e IA), impulsando un cambio de enfoque regional centrado en identificar la alteración específica de cada paciente para definir la estrategia de tratamiento más adecuada.

