En el marco del Día Mundial de la Educación Ambiental, la Universidad de Lima presentó dos investigaciones que aplican ciencia e innovación para enfrentar problemas ambientales críticos en el Perú. Ambas iniciativas buscan reducir residuos, limpiar fuentes de agua y promover la economía circular.
Dos proyectos del Instituto de Investigación Científica (IDIC) de la Universidad de Lima muestran cómo residuos plásticos y agrícolas pueden transformarse en combustible y en soluciones para descontaminar agua con metales pesados.
Del plástico no reciclable a un combustible de alto rendimiento
El IDIC, con más de 2500 proyectos financiados en 25 años, impulsa estas soluciones que combinan tecnología, sostenibilidad y aplicación práctica. Investigaciones peruanas por el Día de la Educación Ambiental.
El investigador Edilberto Ávalos Ortecho, docente de la Facultad de Ingeniería de la Ulima, lidera un proyecto que aborda el reto de los residuos de plástico PET que ya no pueden reciclarse.
En 2022, la producción mundial de plásticos superó los 400 millones de toneladas, y solo el 10 % se recicla. Además, producir un kilogramo de plástico genera cerca de 3,5 kilos de CO₂. Frente a este escenario, el equipo propone transformar PET no reciclable en combustible crudo mediante pirólisis catalítica.
La planta piloto diseñada por el grupo, única en el país, procesa los residuos bajo condiciones controladas y utiliza catalizadores como la zeolita. Los ensayos muestran que un kilogramo de PET residual produce unos 200 mililitros de combustible, con una eficiencia energética cercana al 89 %. Según Ávalos, este combustible puede emplearse en hornos industriales o vehículos, ya que supera los 97 octanos.
El equipo validó los resultados con simulaciones en el software Chemcad, obteniendo coincidencias entre pruebas y modelos. Ávalos destaca que el objetivo es convertir residuos en un recurso energético de bajo costo y reducir la carga en los rellenos sanitarios.
Además, estiman que si se procesaran los cerca de 7 millones de kilos de plásticos generados en el Perú en cinco años, se podrían obtener más de 1,2 millones de litros de combustible. Investigaciones peruanas por el Día de la Educación Ambiental.
El proyecto fue publicado en Science Direct (Scopus Q1) y se encuentra en proceso de patentamiento.
Residuos agrícolas para descontaminar agua con metales pesados
El segundo proyecto, dirigido por Israel Montoya Matos, también docente de Ingeniería de la Universidad de Lima, se centra en la contaminación del agua por metales pesados provenientes de actividades industriales y mineras.
La investigación demuestra que residuos como cáscaras de plátano pueden convertirse en bioadsorbentes mediante activación térmica. El material resultante, conocido como biochar, se evalúa con técnicas especializadas para medir su capacidad de remoción de contaminantes.
Los primeros resultados fueron contundentes. El tratamiento eliminó casi el 100 % de metales como cadmio, cromo y níquel. Además, redujo más del 95 % de plomo, cobre, zinc y manganeso, incluso cuando este último estaba presente en altas concentraciones.
El proyecto destaca por su bajo costo y su potencial uso en comunidades e industrias con acceso limitado a tecnologías de tratamiento de agua. También ha generado nuevas líneas de investigación, como el uso del agua tratada y del biochar en la fabricación de concreto.
Compromiso sostenido con la investigación ambiental
En los últimos cinco años, el IDIC ha financiado en promedio 300 proyectos anuales con fondos internos. Cerca del 20 % se enfocó en temas ambientales.
La inversión total en ese periodo asciende a unos 20 millones de soles, de los cuales aproximadamente 4,2 millones se destinaron a investigaciones vinculadas al medioambiente y la sostenibilidad.
Guillermo Dávila, director del IDIC, señala que estas cifras reflejan el compromiso institucional con soluciones científicas que respondan a los desafíos ambientales del país y generen valor social y económico.

